
Cándida vive en la comunidad de El Cedro, a 2.5 horas de la clínica comunitaria y a 12 horas del centro de salud de El Ayote, el pueblo más cercano.
Su familia cría y vende gallinas y cerdos, siendo el único ingreso de su casa. En 2017, Cándida tenía 33 años y era madre de siete hijos.

Agustín Malueños, promotor de salud en El Cedro, visitaba a Cándida en su casa después de enterarse de que estaba embarazada por octava ocasión. “Fui a comprobar su estado, a asegurarme de que tomaba vitaminas prenatales y a hablar con ella sobre el plan de ir al centro de salud más cercano para dar a luz”, aseguró Agustín. .
Cándida no parecía convencida de salir de su comunidad para dar a luz a su bebé. Sin embargo, Agustín sabía que no podía rendirse. Gracias a las capacitaciones con AMOS, posibles por tu apoyo, él sabe que en una emergencia la distancia y el tiempo que toma llevar a una mujer embarazada a un centro de salud puede afectar seriamente los resultados; poniendo en riesgo la vida de mamá y la del bebé.

Agustín comentó que “Seguí visitando a Cándida, y durante una reunión de mujeres con las madres voluntarias le pedí a una de las madres, Lilliam Torres, que compartiera su historia de cómo estuvo a punto de morir en la comunidad porque se había negado a ir al centro de salud”. Le pidió a Cándida que por favor aprendiera de esa experiencia y actuara a tiempo para evitar el peor desenlace. Cándida prometió pensarlo.
El 1 de mayo, cuando se acercaba la fecha del parto de Cándida, Agustín y Lilliam fueron una vez más a visitarla para intentar convencerla de que diera a luz en un lugar seguro. Agustín habló con el marido de Cándida y le explicó por qué su mujer tenía que ir al centro de salud, y cómo su vida y la del bebé estaban en juego. Esta vez ella aceptó ir al centro de salud.

“El marido de Cándida comprendió la urgencia y nos agradeció que nos tomáramos el tiempo de visitar a su esposa y que demostráramos lo mucho que nos preocupamos por ella, ya que le di una referencia para que el personal del centro de salud supiera que necesitaba ser atendida de inmediato.”
Agustín Malueños, promotor de salud de El Cedro.
Cándida acudió al centro de salud al día siguiente, cuando le faltaban aproximadamente dos semanas para dar a luz.
Cándida dio a luz a un niño en el centro de salud de El Tortuguero, el más cercano a su comunidad.
No tuvo ninguna complicación durante el parto y, gracias a Agustín y al comité de salud de El Cedro, recibió la atención que necesitaba de los profesionales médicos de la unidad de salud.
Ambos, la mamá y su hijo, siguen estando sanos en su casa en El Cedro.

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